dimecres, 28 de maig del 2008

L'estate

Si pudiese me levantaría y me pondría a estudiar; si no me sintiese así, cogería los libros y me iría a la biblioteca. Si no tuviese esta desazón, saldría volando por la ventana, para ir cuanto más lejos mejor. Me dejaría llevar por el aire hasta encontrar tus ojos, aquella mirada que no volví a ver, y que sin embargo, me tiene enganchada.
Seguiría avanzando por las terrazas, de no más de cuatro pisos, del Trastevere, y sólo pararía cuando el sol se ocultase tras las montañas, cuando el sol fuese absorbido por el mar, cuando por fin sea posible hacer algo sin que suponga un esfuerzo extremo, dónde el sudor no se apodere de mis ganas, y sea sólo signo de que estás cerca (muy cerca), haciendo que llore mi piel.

Qué puto calor.

2 comentaris:

wella ha dit...

Es que la calor és mu mala, mu mala.

Encara que ací només fa que ploure i això és peó perquè aixó és triste, mu triste.

mai ha dit...

jaja me encanta, lo pones todo tan bonito para acabar con el Que puto calor!! jajaa

yo como sigamos así muero en breve...