dilluns, 4 de febrer del 2008

A veces, no nos salen las palabras... hoy no las encuentro

A veces no nos salen las palabras, o nos salen, pero no las adecuadas. A veces gritamos cuando queremos hablar, y otras lloramos cuando en realidad queremos callar. A veces sueñas con estar durmiendo todo el día, para que todo pase. Otras caminar para ver qué va a ocurrir. A veces quieres algo, pero no puedes hacerlo. A veces, tú mismo eres un obstáculo en tu propio camino. A veces, el miedo no te deja actuar. Otras actúas sin miedo, pero sin saber qué estás haciendo. A veces te equivocas, y te ríes, pero otras te equivocas y sabes que no hay vuelta atrás. A veces escribes mensajes que sabes que no deberías escribir. A veces te arrepientes, pero luego te arrepientes de haberte arrepentido. A veces te callas, pero sabes que en realidad deberías de abrir la boca y gritarlo bien fuerte. A veces besas por no mirar a alguien a los ojos, y otras haces el amor por no hablar. A veces te mueres de ganas de besar a alguien, y generalmente no lo haces. A veces ries de dolor y te muerdes el labio porque no sabes qué decir. A veces, te asustas. A veces dejas de pensar. A veces tiemblas; muchas veces de placer, pero también de pánico. Pánico a que todo cambie en un minuto. Pánico a no tomar la decisión correcta. Pánico por saber que no vas a hacer aquello que sabes que te va a beneficiar porque es más fácil hacer lo que, aunque te perjudica, te gusta. A veces somos así.

dissabte, 2 de febrer del 2008

Boicot

En un intento de romper con los parámetros que determinan esta Erasmus, nos hemos plantado unos cuantos en el Teatro Tendastrisce a ver con qué nos sorprendía Pete Doherty. Para nuestro bien, lo dio todo en el escenario; entregado al 100%, bailó e hizo saltar a un montón de italianos venidos de todo el país, y entre todos ellos, nosotros, un visitante y cinco erasmus. Merecío la pena la cola que tuvimos que hacer para conseguir unas cuantas birras y así poder seguirle el ritmo al atractivo Pete (es difícil creer que algo tan escuálido puede resultar atractivo, pero así fue)... sólo nos faltó el gorrito de Argumedo.
Nunca había disfrutado tanto en un concierto de un grupo que no había escuchado nunca. Una lástima no haber podido seguir con la fiesta en otra parte... qué difícil nos los pones Roma...

dimarts, 29 de gener del 2008

Ricordi

Hay días, especialmente estos, en los que recuerdo. Me acuerdo de tí, y del vació tan grande que estás socavando... dos años ya con el vacío detrás... Escucho canciones que escuchaba antes de ir a la Universidad (Los Piratas), sueño como si fuera una adolescente, lloro como una niña, y si besara ahora mismo a alguien, besaría como la primera vez. Releo mensajes del móvil del 2002... y mi manchita del ojo brilla con un "me escondo en el aire que te rodea". Mi cabeza está bailando por Roma, cercando.. trovando... perchè chi cerca, trova.
Spesso, le cose che già pensavo che avevano sparito, ritornano.
Recomendación número 2: Manic Street Preachers "Send away the tigers". Seguramente dentro de un tiempo, cuando lo vuelva a escuchar, recuerde dos cosas: que el disco, enterito, merece la pena, y que lo descubrí en Roma, cuando tenía los pies puestos en cualquier parte, menos aquí.

divendres, 25 de gener del 2008

Se había ganado nuestro respeto...

Después de hacer el recorrido de todos los días con el sol de cara, subimos al metro en "Policlinico" y sube con nosotros uno de los músicos que nos acompañan en casi todos los trayectos suburbanos, sólo que esta vez no es el niño vestido de Nike con el acordeón, ni el señor gordito que toca la guitarra mientras su hijo se las apaña para hacer sonar un acordeón precintado con cinta de embalar, ni la joven con el niño colgando de la espalda.
Hoy es un hombre bien vestido, con una guitarra eléctrica roja. Sin amplificador. Suena bien.
Prossima fermata "Castro Pretorio"... sube un vigilante de seguridad y discretamente le dice al músico:
-"Alla prossima fermata, scende".
La guitarra deja de sonar. El hombre, con la mirada clavada en el suelo, mete la guitarra brillante en su funda. Nos miramos perplejas, y decimos a la vez:
-"Yo que a este le iba a echar dinero".

dijous, 24 de gener del 2008

Me sigo acordando de que no me has escrito

al final de todo, lo mas lejos posible
soy un preso en la letrina

corredores hasta el pabellón
senti mi corazón reventar
vi mi vida en un segundo
mi primera comunión
aquellas tardes del colegio estabas tu
los partidos del domingo y las siestas en tu casa
y aquellas vacaciones estabas tu

y a pesar de todo me regalabas libros
que escribias por la noches
solo para sondear mi amor
saber si te queria aún

manzanas llenas de casas vacias
no hay coches en las calles
semaforos para nadie
y no estas tu

y no pensé en tu cara de fin de año de año en año
y nunca me gusto verte llorar
no..

dijous, 17 de gener del 2008

ATAC

Coges el 170, en Stradivari 21, con un puñado de amigos, y nada más subir os marea la olor que envuelve el autobús. Todos se están tapando la boca y la nariz. El aire es irrespirable. Sólo una persona es la causante de todo ese desastre. Os reís por no llorar. Sabes, como trabajadora social, que ese hombre, esa persona sin hogar debería estar pasando la noche en un albergue público, aunque también sabes que muchas personas sin hogar lo son porque lo han elegido, o porque sin haberlo querido han llegado a preferir vivir en la crueldad de la calle, sin barreras, ni límites, ni normas, ni imposiciones, acompañados sólo por la libertad que les supone respirar un aire, frío en invierno y pegajoso en verano. Y ese aire es el que les envuelve, les rodea y les abraza, adheriéndose en sus pieles, en sus barbas, arrugándoles la cara, estrechándoles los ojos, la mirada, encerrando sus mentes... el frío maltrata, enloquece, se adueña de ti, te hace creer que necesitas acumular cosas, conviertiéndote en Diógenes, llevándolas a cuestas, como si fuera cómodo. Se les llama personas sin hogar porque 'techo' sí tienen... son buenos caracoles que arrastran su concha por las ciudades del mundo, sin ser ni turistas, ni peregrinos, ni peatones. Ocupan las calles, y si las ocupan es porque creemos que son nuestras. Duermen entre nuestros deshechos, nos piden 'una monetina' en la puerta del supermercado, hablan solos... ¿cuánto tiempo hará que nadie habla con ellos?... por eso son personas sin hogar, porque no tienen a nadie que les cuide, les hable, o les quiera.

dimecres, 16 de gener del 2008

Dins aquest iglú... # Antònia Font #

Es meu desert, sempre es meu desert,
ses flors són margalides.
Un sol en blanc, cases, oceans,
ses algues són marines.
Tancam es ulls, imaginam
fosca i silenci totals.
Espai obert, fins i tot el cel,
són platges infinites.
Es aliments més primordials,
falta i defecte brutals.

Ses coses no són fàcils per ningú
dins aquest iglú tan descongelat,
tanta longitud,
tan ple de finals,
tan privat de tu.

Es meu desert, sempre es meu desert,
són cactus, són espines.
Un sol en blanc, ficus vegetals,
ses plantes signifiquen.
Tancam es ulls, imaginam
fosca i silenci totals.

Ses coses no són fàcils per ningú
dins aquest iglú tan descongelat,
tanta longitud,
tan ple de finals,
tan privat de tu.

Ses coses no són fàcils per ningú
dins aquest iglú tan descomunal,
ple de calabruix,
tanta llibertat,
tanta magnitud.

Ses coses no són fàcils per ningú
dins aquest iglú tan descongelat,
tanta longitud,
tan ple de finals,
tan privat de tu.

Es meu desert, sempre es meu desert ...

dilluns, 14 de gener del 2008

La prima domenica senza te

"A Payne le gustaban todos los hoteles por lo que cada piso posee de estrato de soledad; arriba del todo, en el último estrato la soledad alcanza su punto máximo, pero también lo alcanzan la buena vista y el confort. Una soledad narcótica, acogedora, que jamás te obliga a salir. Uno puede estar temporadas enteras encerrado allí sin hacer nada, como si toda la sociedad se confabulase para organizarte una dulce cámara de nada, de historias inventadas de quienes antes pasaron por allí, de un pelo que encuentras en el lavabo y cosas así". Recomendación número 1: Nocilla Dream de Agustín Fernández Mallo.

divendres, 4 de gener del 2008

Echar la carta a la burrita


Mis papás se empeñan en que sólo pida la voluntad, pero siempre pido algo concreto, aunque sea poco, pero algo que de verdad deseo. Yo he pensado que este año sólo quiero no perder a mis amigos; este año en el que estoy lejos de todos (menos de mis nuevos amigos) no quiero que se den los espacios y los vacíos necesarios para que de verdad "la distancia sea el olvido". La amistad se da y se toma, así que quizá mis amigos también tengan que pediros lo mismo para que se pueda cumplir mi petición... no sé.
Si me dejáis pedir algo más, pediría que mi estancia en Roma sea tan increíble como ha venido siendo (aunque en esto os ayudará la monedita de la Fontana di Trevi). No me apetece pedir ni acabar la carrera, ni encontrar un buen trabajo... porque me apetece más pedir que, quienes dijeron que vendrían a verme, vengan. Me apetece pedir que me quieran, que llegue alguien nuevo y se atreva a quererme, o que, quien vosotros ya sabéis, se acerque y me bese. Me apetece también daros las gracias por haber llegado con antelación, y de tan gran forma, a la Calle Sant Antoni Maria Claret, porque ahora tengo un amigo que es redactor.

Año nuevo...


Podria quedar-me ací... han passat 5 dies, i sembla que siguen mesos. Aquesta ciutat t'acull, t'envolta, et rodeja i et cuida. No s'amaga, tot el contrari, s'expandeix, s'obri per a tu, inclús quan plou. T'obri l'apetit, les ganes de riure, somies, voles amb els peus en terra, la pots respirar.
Notes com entra pels teus poros. Ací sents que podràs tornar a enamorar-te.
-¿De qui?-
No ho saps. Tal vegada d'un immigrant, com ho eres tu. És tant el que pots endur-te d'ací, que creus que no mereixes tant en tants pocs dies. Ciutat de projectes, de noves cares, d'il·lusions, de llibertat, de distància d'allò que no sempre és bo, de somnis fets realitat (perquè tal vegada si pugues menjar-te la llemona sense fer ganyotes). Ciutat de barris foscos i clars, amb balcons menuts; quant encant. Ciutat per experimentar, per jugar amb ella, per cuidar-la com ella et cuida a tu, per gaudir-la, de dia i de nit, al carrer i al llit.
Perquè brilla tant com tu vols brillar, perquè hi ha persones que et conviden a gaudir-la amb elles, altres que et repten a vindre amb elles, i alguna que altra que t'incita (i que pot ser també t'excita) amb preguntes com ara "¿Tú crees que nos gustaría Barcelona?"

diumenge, 30 de desembre del 2007

Quien no arriesga no gana

Ara que ens envolta el Nadal, el Cap d'Any, els propòsits per al 2008, pensem i pensem què tenim, què hem acoseguit enguany, què ens falta, què, o millor dit, qui volem amb nosaltres.
Sergi Pàmies diu que si aconsegueixes menjar-te una llemona sense fer ganyotes voràs complits tots els teus desitjos... però... i si no ho aconsegueixes... ¿vol dir això que no veuràs cap d'ells fet realitat?...

Hace más el que quiere que el que puede

En esta navidad de reencuentros, te encuentras sin demasiado rumbo. Y no es que allí estés mejor o peor, no tiene nada que ver con todo eso (aunque claro, allí estás muy bien), es sólo que a veces desearías que la gente fuera más espontánea, menos rígida, o que simplimente intentara disfrutar más de las cosas. Esconderse detrás de los demás no es manera, excusarse tampoco. Pasa el tiempo, nos hacemos mayores y las obligaciones ponen barreras, que no tienen porque ser dificultades, muévete, habla claro, no te acomodes, cuida a los que te rodean, y también a los que no, si verdaderamente te importan. Perquè fa més el que vol que el que pot, no dejemos que las cosas se enfríen con los kilómetros.

dimarts, 18 de desembre del 2007

Final del primer asalto


Me encuentro algo desubicada. Mi casa está vacía, somos pocos los que seguimos en Roma. Muchos han vuelto a sus casas, a otros sólo nos quedan algunos días. Son momentos de despedidas, de amigos invisibles, de intercambiar teléfonos. Todos sabemos que algunos no los utilizaremos, pero también sabemos que algunos sí, y mucho. Ya estoy echando de menos a gente. Nápoles ha estado muy bien. Ha supuesto muchas cosas, para muchas personas. Nos hemos conocido mucho. Parecía que íbamos a partir con uno de menos, uno muy importante... pero no, sorpresa, estaba allí. Algunos más alegres que otros, nos hemos embarcado en una excursión divertida, llena de tonterías, calimocho y pozos. Diez Erasmus de turismo... no veas.
Compartir habitación, baño, vagón, decisiones y planes no es fácil, pero así es cómo hemos llegado a saber quién es cada uno, cuál es nuestro papel, y también qué se puede esperar de cada uno. Para bien o para mal, la conviviencia pone a cada uno en su sitio. Demasiadas horas juntos... gratas horas. Hemos tomado una habitación, la hemos llenado de humo y de risas. Nápoles y el frío de fondo, hablando, ninguna frase entera en italiano... Así también ha sido como hemos unido a este grupo. Un antes y un después. Un accidente (o incidente) que ha estrechado vínculos. Somos conocidos, pero con derecho a amigos...
Y después de todo esto, a ver quién es el chulo que se pasa 20 días alejado de este ambiente sin volver la vista atrás, recordando y añorando momentos, pensando en los seis meses que quedan, porque "caminante no hay camino, se hace camino al andar". Estaba equivocada cuando dije que a mi esta experiencia no me iba a cambiar, todo, absolutamente todo, influye en tu persona. Y hoy más que nunca puedo decir que 'menos mal que me decidí a venir aquí' (dándole las gracias a quien se las tengo que dar por haberme convencido) porque soy más sincera, con los demás y sobre todo conmigo misma, porque opino, porque asumo mis errores, porque me atrevo a decir lo que piense si verdaderamente lo pienso, porque le echo morro, y cara, y pelotas, porque estoy olvidando la vergüenza (la vergonya fa ronya), porque actúo haciendo las cosas con seguridad, porque me lanzo, porque nunca me había lanzado, porque me atrevo a soñar sin miedo, y a moverme, y a pensar, y a reír, porque apruebo exámenes orales en italiano, porque utilizo mi sentido común cuando tengo que utilizarlo, y no lo utilizo cuando no es necesario, porque me arriesgo, porque bailo, canto y grito, porque me muevo, porque doy abrazos, beso sin temor, porque me estoy volviendo apasionada. Porque hacer las cosas con pasión me llena más, y porque en los seis meses (o siete) que me quedan aquí voy a procurar sentirme siempre así. Porque, ahora mismo, al final del primer asalto, me siento bien, satisfecha, incluso diría que satisfecha por los momentos en los que no lo he estado. Quizá necesitaba volver, estar lejos de todo esto, para saber cuánto significaba para mí. Tengo miedo de volver y no encontrar la forma de sentirme así allí. Veremos qué puedo hacer.